viernes, 23 de noviembre de 2007

Parasha Vayishlaj

NO MALDECIRÁS
Por: Rab Amram Anidjar

La mayoría de las personas piensan que las palabras se las lleva el viento, y que todo lo que sacamos de nuestra boca no tiene ninguna trascendencia y no es tan peligroso. Sin embargo, en nuestra Parashá aprendemos que la boca puede ser mal utilizada, como un arma asesina.

En Génesis 35:19, vemos que Rajel Imenu murió (con 27 años) al nacer Binyamín. Pregunta el Midrash , ¿y por qué murió Rajel, tan joven? La respuesta es porque Yaakov la maldijo, al decirle a Labán que aquel que robó las estatuas, morirá. Y en este caso había sido Rajel, incluso que Yaakov desconocía que Rajel fue la que había robado los ídolos de casa de su padre. Pero para las maldiciones no importa si fueron dichas consientemente o inconscientemente, maldición es maldición.

Cuando una persona maldice a otra consientemente, esta transgrediendo una prohibición de la Torá. Además esa persona debe saber que está escrito en el Zohar que existe un ángel encargado de las maldiciones, quien las reúne y va a donde Dios y le pide que estas maldiciones se cumplan, bien sea en el maldecido o en el que las pronunció.

De todas maneras, sea como fuera, estamos mal. Porque si se cumplen las maldiciones en quien fueron dirigidas, la culpa es nuestra, y si no, la maldición puede volver como un boomerang a nosotros, Dios no lo quiera. Porque Dios le dijo a Abraham que todo aquel que lo bendiga será bendecido desde las alturas, y todo aquel que lo maldiga también será maldecido desde los cielos.

Tal y como está escrito en el tratado de Sanedrín 48b del Talmud, sobre el rey David quien maldijo a Yoab. Dijo Rabí Yehudá en nombre de Rab, que todas las maldiciones que fueron pronunciadas en contra de Yoab, se cumplieron en la descendencia de David. (David se había enfurecido con Yoab porque mató a Abner Ben Ner, quien venía en son de paz). La maldición que le echó David a Yoab, es que en su casa serán personas impuras, leprosos, con llagas, asesinados con espada y se verán con falta de pan. En los descendientes de David veremos, que Rejobam estuvo impuro, Uziyahu tuvo lepra, Assá tuvo llagas, Yeshayahu murió asesinado por una espada, y Yejoniá murió por falta de pan. Continuó diciendo después Rabí Yehuda en la Guemará, un refrán que dice: Es mejor ser el maldecido y no el que maldice.

A Yaakov Abinu no se le devolvió la maldición porque fue inconscientemente, pero recayó sobre Rajel su esposa, y por eso murió en el momento del parto de Binyamín. Ya que, como nosotros sabemos en el pectoral del Cohén Gadol se encontraban 12 piedras, una por tribu, y la piedra que correspondía a la tribu de Binyamín se llamaba YashPé, lo que significa Yesh Pé – Hay Boca, refiriéndose a que hay mucha fuerza en la boca y hay que cuidarla.

Está escrito en el libro Pele Yoetz, que la persona se debe cuidar de no ser maldecido por nadie, de no hacer cosas que provoquen a los demás maldecirle, inclusive si es un goy. Porque en el tratado de Babá Kamá 93a del Talmud, viene dicho en nombre de Rabí Itzjak que jamás pensemos que la maldición de una persona común es insignificante, porque vemos que cuando Abimelej maldijo a Sará que fuera ciega al decirle: “Toma a tu marido, ciega”, la que se quedó finalmente ciega no fue ella, sino su hijo Itzjak.

Una vez me preguntó una persona si se puede maldecir a un malvado, o a un goy antisemita, o a un presidente sin escrúpulos. Le respondí que a pesar de que se pudiese encontrar algún permiso halájico a esa maldición, es mejor que se aleje de las maldiciones porque la lengua desafortunadamente no sabe distinguir entre las personas y el día de mañana puedes llegar a maldecir a un amigo, o a algún familiar, Dios no lo permita.

Debemos de educar a nuestros hijos a no decir maldiciones, inclusive como chiste o jugando. A cuidar la lengua, como el refrán que dice: El que cuida su boca y su lengua, se salva de sufrimientos en su alma.

Así vemos también personas que en momentos de aprieto se maldicen a ellos mismos diciendo “Wo por mí se haga”.Verdaderamente hay frases que debemos de sacar de nuestro vocabulario, ya que está escrito en Proverbios “Mavet Vejayim Beyad Halashón – La muerte y la vida están en manos de la lengua”.

Las palabras que uno pronuncia no se las lleva el viento. En el Pirké Avot está escrito, “Da Malemaala Mimja Ozen Shomaat – Y sabrás que arriba existe un oído que te escucha”, y un ángel que recoge todas tus maldiciones y pide que se cumplan bien sea en quien fue maldecido o en el que las pronunció.

Por eso, todos los días, cuando nos pregunten ¿cómo estamos?, no debemos responder: Malísimo, de lo peor, vamos de Guatemala a Guatepeor, etc. No podemos abrirle la boca al mal, porque Dios se pregunta: “¿De qué te quejas?, ¿Por qué te maldices? Voy a mostrarte lo que es malo de verdad”.

Es como un niño que empieza a llorar por nada y el padre, para castigarle, le pega para que llore con causa. El tratado de Berajot dice que tenemos prohibido decir que estamos enfermos, hasta que hayan pasado 3 días, muchas veces por algo insignificante decimos tonterías como, llama a la Jebrá Kadishá (Funeraria), tengo una infección aguda, etc. No podemos abrir la boca para el mal, para que no ocurran esas tonterías que, a veces, soltamos por la boca sin pensarlas.

Por el contrario, debemos abrir la boca para cosas buenas como: no pasa nada, ya te pasará, el país funciona de maravilla, estamos ganando mucho dinero, etc.( Con un Jamza, en contra del mal de ojo).

“Que sea la voluntad de Dios que nos salve de los que maldicen. Y que jamás seamos nosotros mismos los que maldigamos a otros, sino que, por el contrario, que seamos siempre nosotros los que bendigamos a otros, y que en caso de que alguien nos maldiga, que Dios cambie esa maldición en bendición. Que siempre abramos la boca para el bien, para bendecir y que Dios nos cumpla con bien todo. Amén.”

jueves, 22 de noviembre de 2007

El Viejo Pescador

Una historia sobre la belleza del espíritu del hombre

Nuestra casa se ubicaba exactamente frente a la entrada de la clínica del Hospital John Hopkins, en Baltimore. Vivíamos en el primer piso y alquilábamos el segundo a algunos pacientes de la clínica que vivían fuera y buscaban donde quedarse mientras duraba su tratamiento.

Una tarde de verano mientras preparaba la cena, escuché que tocaban a mi puerta. Abrí y vi a un anciano verdaderamente repugnante.

"Es un poco más alto que mi hijo de ocho años", pensé mientras miraba su cuerpo pequeño y arrugado. Lo más aterrador era su rostro, deformado a causa de la hinchazón, y las heridas que todavía estaban en carne viva.

Sin embargo, su amable y dulce voz contrastó radicalmente el escenario cuando dijo: "Buenas noches. He venido a ver si usted tiene una habitación disponible tan sólo por una noche. He venido esta mañana desde la costa este para un tratamiento y no hay ningún bus hasta mañana temprano."

Luego, me comentó que había buscado un cuarto por varias horas pero que no había tenido éxito, pues al parecer nadie tenía habitaciones disponibles.

"Debe ser por mi rostro…sé que se ve horrible, pero mi doctor dice que con algunos tratamientos más…"

Por un momento vacilé en aceptarlo como huésped, pero sus siguientes palabras me convencieron:

"Puedo dormir en esta mecedora, aquí afuera, en la entrada. Mi bus sale mañana en la mañana".

Le dije que le buscaríamos una cama, y que descanse en la entrada. Entré y terminé con la cena. Cuando estuvo todo listo le pregunté al anciano si le gustaría cenar.

"No gracias. Tengo suficiente." Y levantó una bolsa de papel marrón.

Cuando terminé de lavar los platos, salí a la entrada para hablar con él algunos minutos. No era muy difícil darse cuento que este hombre tenía un inmenso corazón viviendo en su pequeño cuerpo. Me dijo que pescaba para mantener a su hija, sus cinco hijos y su esposa, quien había quedado inválida por un problema en la columna.

No lo contaba para quejarse; de hecho usaba mucho el "gracias a Dios…". Estaba agradecido de no sentir dolor alguno por su enfermedad, que era aparentemente algún tipo de cáncer a la piel. Sobretodo, agradecía mucho a Dios por la fortaleza que le daba para poder seguir adelante.

A la hora de acostarnos pusimos para él una tienda en el cuarto de los niños.

Cuando me levanté en la mañana, las sábanas estaban perfectamente dobladas y el pequeño hombrecito estaba afuera en la entrada. No quiso tomar desayuno, pero poco antes de que se fuera, y como si pidiese un gran favor, me preguntó, "¿Podría quedarme aquí la próxima vez que reciba el tratamiento? No le incomodaré en lo más mínimo. Puedo dormir cómodamente en una silla."

Se detuvo un momento y luego añadió, "Sus niños me hacen sentir en casa. A los adultos les asusta mi rostro, pero a los niños parece no importarles."

Le dije que era bienvenido en cualquier ocasión.

En su siguiente visita llegó poco después de las siete de la mañana. Trajo de regalo un gran pescado y una cuarta de las ostras más grandes que he visto. Dijo que las había limpiado aquella mañana para que estuvieran frescas y deliciosas. Yo sabía que su bus salía a las 4:00 a.m. y me preguntaba qué tiempo tuvo para levantarse y preparar esto para nosotros.

Durante los años que vino a quedarse con nosotros siempre nos traía pescados, ostras o vegetales de su jardín. También recibíamos paquetes por correo, siempre con reparto especial; pescados y ostras empaquetadas en una caja de espinaca fresca, con cada hoja cuidadosamente lavada. Sus regalos tenían doble valor sabiendo que tenía que caminar tres millas hasta el correo y sabiendo cuán pobre era el anciano. Cuando recordaba estas cosas, pensaba en un comentario que hizo nuestro vecino después que partió aquella primera mañana.

"¿Alojaste a ese repugnante hombre anoche? ¡Yo lo rechacé! ¡Puedes perder clientela recibiendo tal gente!"

Probablemente haya perdido clientela una o dos veces. Pero si tan sólo lo hubieran conocido, tal vez sus enfermedades hubieran sido más fáciles de sobrellevar. Sé que nuestra familia estará siempre agradecida de haberlo conocido, aprendimos de él a aceptar sin quejas lo malo y a aceptar con gratitud a Dios lo bueno.

Recientemente estaba visitando a una amiga que tiene un vivero. Me estaba mostrando sus flores hasta que llegamos a la más bella de todas, un crisantemo dorado floreciendo. Pero para mi sorpresa, estaba creciendo en un viejo balde oxidado y abollado. Pensé, si esta fuera mi planta, la pondría en la mejor maceta que tuviera. Mi amiga me hizo cambiar de parecer.

"Me quedé sin macetas," me explicó, "y sabiendo cuán bella sería esta flor, pensé que no importaría que brote en este viejo balde. Es sólo por un corto tiempo hasta que la pueda poner en el jardín."

Ella se debe haber preguntado por qué sonreí, pero me estaba imaginado esta escena en el cielo.

"Aquí está uno especialmente hermoso," debe haber dicho Dios al encontrarse con el espíritu del viejo pescador. "No le importará empezar en este pequeño cuerpo."

Todo esto pasó hace mucho tiempo, y ahora, en el jardín de Dios, cuán alto debe erguirse este hermoso espíritu del pescador.

"La Mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Dios mira el corazón."(1Samuel 16,7)

martes, 20 de noviembre de 2007

Conversación entre YO y YO

Por: David Maloof

Yo: Hoy estudiando la parasha sentí nostalgia aunque con gran alegría.

YO: por no estar en la yeshiva?

Yo: por no estar en una yeshiva de ese tipo Con personas integras como Yacoob, Itzjak, y sabes, me di cuenta que me quejo demasiado vi la vida de Yacoob avinu y vaya que vida tan atropellada, pero a la vez tan pero tan elevada al punto que HaShem se poso sobre el y desde su salida, aunque todavía sin rectificación, Hashem obro milagros por el, para el.

YO: sigue please!

Yo: Yacoob Sale de su casa con un vil ladrón, obedeciendo a su madre y padre, porque si no moriría, a parte de eso se va sin poder rectificar el haber engañado a su padre y a diferencia de Abraham e itzjak, Yacoob parte con apenas lo que lleva puesto, con al angustia que le generara el saber que le va a pasar pero con una ventaja ,14 anos preparándose en una yeshiva preparado para enfrentar al mundo que le venia para encima sale huyendo con su único y verdadero legado, La torah que logro adquirir y la elevación de su alma. Pero igual manchado, había robado.

Sin embargo su grandeza era mayor. Hay de nosotros, que sin esa grandeza nos atrevemos a desviar nuestra mirada de HaShem!!!! Pulimos nuestro Yetzer Hara en vez de nuestro yetzer ha tov y luego pretendemos presentarnos ante EL para hacerle peticiones.!!!!

Yaccob partió conciente de su error, aunque sabiendo que fue orden de su madre, soporto sobre el la culpa y así se fue, conciente de que pronto tendría que pagar por lo hecho.

Inicialmente no logra reconocer Beer SHeba, pasa de largo ,pero siente el olor al gan eden, siente temor, y se pregunta, porque soy digno de sentir la presencia Divina???, Yo soy poco, no soy como mi padre Abraham ni como mi padre Itzjak que tuvieron el merito de pararse en esa colina a levantar su tefilah.

Pero se devuelve a hacer shuva y a levantar su tefila, a Rogarle a HaShem que lo perdone,

y al sentir HaShem el olor agradable de la Shuva hace que yacoob se tope con el monte donde mas tarde se ofrecerían los sacrificios Al D-os Altísimo. HaShem al sentir el verdadero arrepentimiento de yacoob hace que al tierra de Israel quede debajo de el, en sus 4 amot y el sol cae, y se posa la tenue luz de la luna y el alma de yacoob descansa y Hashem por su merito se posa sobre el y le dice no te ocupes hijo mío, yo estoy contigo, y le muestra a yacoob lo que no vieron sus padres.


YO: ??????????

Yo: Los mundos superiores, descendiendo y ascendiendo en pos de EL, Las Jayot Hakodesh bajan lo miran y se atemorizan, se dan cuenta que el rostro de Yacoob es el mismo que el Rostro de la mas alta Jayah, la con rostro de Hombre. No entiende que pasa, se preguntan, y no pueden entender como un mortal lograra alcanzar tal nivel de santidad, suben y bajan, lo detallan y reconocen en él el rostro que Hashem espera de todo hombre, el rostro de la Shuva sincera, el rostro del quebranto del alma, y del cuerpo ante la presencia Divina.

Encuentran la más elevada y sublime imagen de HaShem plasmada en yaccob, y cuando esto sucede, todo en su alrededor se alborota, la creación grita de jubilo, y las piedras que en un momentos pelearon por posarse en la cabeza del este gran justo ya no son mas, Están ahora unidas en una sola, Manifestando así que ya la cabeza de yacoob estaba reposada sobre la Unicidad perfecta de haShem, Asi que ahora12 son hoy uno, Israel.

yacoob puede sentir que Hashem esta con el y levanta su cuerpo iluminado y solo en ese instante, es que esta apto para ascender un nivel mas en su servicio a HAShem y llega a jaran, y vaya sorpresa, yacoob se enamora, mas su saludo es solo de hermandad con la que pronto seria su esposa.

Su gozo le hace olvidar que La justicia Divina esta tras el para que pueda elevar su simiente y entra a casa de laban y trabaja para el por su esposa, por su amada 7 anos, que representa la rectificacion de los 7 niveles hacia arriba de la maljut. Pero yacoob es engañado y así como el engaño a su padre, así como el se cambio por esav, laban le cambio a rajel por lea.

yacoob reclama, pero se da cuenta que es culpable y acepta como verdadero siervo de HaShem su culpa. A todo argumento dice “Tienen razón”. Trabaja 7 años más por su amada y logra llegar a conseguir su contraria. Pero nuevamente la “tristeza” aborda, su amada no puede concebir. Todas las demás dan hijos, pero ella no, ella clama y llora por sus hijos HaShem la escucha,

Y le entrega a aquel que al final de todo, seria el fiel reflejo del trabajo de su padre de rectificación, el Tzadik, el que logra basar su vida en Fundamento, en La torah, el que une Yosef.

Después de tanto, viene su recompensa. Solo por el hecho de lograr estar en todo momento y a toda hora con HaShem, yacoob, logro fundamentar su misión,

y parte de la tierra de su suegro, saca a sus hijos del ambiente idolatra y de la presencia de su abuelo porque teme por ellos, Yacoob tiene un nivel muy elevado, pero sus hijos están en un grado menor, son presa fácil de la tentación que ofrece la vanalidad.

Rajel para acabar toda posibilidad que su padre haga daño a su familia roba sus ídolos y los anula, los humilla, colocándolos debajo de ella, los calla. Pero eso le cuesta la vida

Todo, absolutamente todo lo que hacemos tiene su repercusión!!!


YO: si

Yo: ella lo sabia, y se sacrifico por sus hijos, por su familia, por aquellos que darían sentido en un futuro a este mundo y de aqui nace y se forma lo que tu y yo y muchos deseamos

YO: ?

Yo: El Pueblo de HAshem

YO: Amen

Yo: Vaya que me tiembla la mente!!!

YO: Uuuffffffffffff, estoy algo asi como dices...elevado..es impresionante...maravillosa la forma en que HaShem actua, date cuenta..Lea no quería tener por esposo a Esav porque era un rasha y HaShem le concede casarse con un Tzadik ¡y vaya Tzadik!. Tal vez si uno pasa por encima de las letras sin detenerse diria que Lea y Rajel tenían mucha rivalidad pero me impresiona ver como cada una hizo algo gigante por la otra.

De veras que es maravilloso lo que aprendemos de nuestros patriarcas y nuestras matriarcas esta parasha…me permitió entender un poco mas porque la oración por las hijas en Shabbat es mencionando a Sara, Rivka, Rajel, Lea… eran virtuosisimas!!!!

como dices tu...somos un poco osados y nos atrevemos a veces a hacer cosas que en definitiva no debemos.

te agradezco por compartir semejantes palabras de Torah!!!!!!!!!!

Yo: Gracias a HaShem y a ti por atender

te digo que quede un tanto débil.


YO: porque?

Yo: no se, me dio un cosquilleo raro en el cerebro, y se me bajaron as fuerzas, y se me apretó el pecho un poco.

YO: en serio, no me asustes…porque sino dejamos esto de una vez?

Yo: tranquilo

YO: Seguro?

Yo: Seguro, Solo es algo que suele pasar cuando se me alborotan los sentimientos por HaShem ...algunas vez te has enamorado?

YO: que si me he enamorado??

Yo: si

YO: Pues no, creo que no.

Yo: Cuando te enamores te pasara lo mismo

YO: Aja, lo imagino

Yo: yo soy muy poco expresivo, pero con hashem se han quebrado barreras, murallas diría yo

YO: bueno, pues eso es genial

ya se cayeron los obstáculos entre tu y El

Yo: No todavía no, pero ahí van, cayendo. Quisiera hablar con el como hablaba con David HaMelej

YO: seria un honor!!

Yo: Mi corazón todavía no se quebranta como debería, y a veces soy demasiado duro con migo mismo y con los demás

YO: yo creo que eso hace parte del proceso, que cada vez que van pasando los años, las experiencias, las vivencias, uno va creciendo, aprendiendo y cambiando

Yo: asi es

YO: Aunque eso también depende de como sea el temperamento de cada uno, el carácter, que tan susceptibles somos o que tan duros y si somos sensibles o no a lo que otros viven, y sobre todo a lo que El quiere.

Yo: ser sensibles, sensibles, como??? Cuando estamos llenos de trasgresiones, Como acercarnos a eso que El desea? Como romper? como quebrara y traspasar? Que tenemos que hacer? como llegamos a ser concientes? acaso somos dignos tan siquiera para ser concientes?

YO: Ahí es cuando éntralo que me enseñabas de Yacoob, que habite en el verdadera suba sincera

Yo: Como la logramos? Como hizo yacoob?

YO: buena pregunta!

Yo: Yacoob COMo hiciste??? Porfavorrr dimeeeeeee

YO: creo que ahora nos toca a nosotros el trabajo de encontrar la respuesta, no creo que sea tan terrible!!!! Que si nos cuesta.... si claro que si.

Yo: Ya se como hizo, encontre la respuesta, Bendito EL Dador de la verdad

Perdóname, Algo me toco, no tengo ni una lagrima en mis ojos, pero me duele el alma

y no puede traspasar los duros bloques de impureza que adquirieron en tiempos pasados


YO: a que te refieres?

Yo: La rectificación más difícil que tengo que hacer es poder ser sensible. Dañe mi alma, hoy tengo que pagarlo

YO: como asi que dañaste tu alma?

Yo: Antes, antes de que Hashem me tocara mi vida, absorbí demasiadas porquerías.

hago un esfuerzo demasiado grande por ser sensible, por amar, por entregarme, por superar mis miedos, por destruir mi Yetzer Hara, pero en mucho tiempo, solo he logrado poco y muchas veces me debilito, decaigo, veo la vida de Estos Grandes Padres de este Gran pueblo y me siento una porquería,

Amo a Hashem, pero no soy digno de El, no me siento merecedor de nada, ni de decir media palabra de torah.

Amo la torah

Amo a todos los que se acercan a ella, YO y ellos somos uno, pero yo me siento la parte mas baja de esta unidad.

Estos pensamientos no debería decírtelos.


YO: porque?

Yo: pero no se porque no puedo parar

YO: creo que es bueno que de una u otra manera, puedas expresarlos, tal vez te sientas raro, pero creo que te hace bien y por supuesto no te imaginas cuanto me estas enriqueciendo con tus pensamientos, no creas que esta mal, poco a poco he aprendido de ti muchas cosas y no es para subirte el animo, créeme, es en serio, es a veces difícil encontrarse con personas como tu que no le tienen miedo a servir a HaShem y yo creo que si nos ponemos a ver lo porquería que somos todos.....vamos a permanecer tristes siempre. Creo que lo que a HaShem le gusta de nosotros es que seamos auténticos, sinceros, reales, participes de Su bondad y que seamos capaces de RECONOCERLO.

Se que Lo amas, y que quieres lo mejor de ti para El. Imagínate yo hablando de estas cosas!!!. Pero bueno, sigo. Si en ti solo hubiesen cosas por mejorar no estarías en lo que estas, ya sabes cuales son tus talentos, los estas invirtiendo, usando de la manera que mejor puedes y lo intentas a diario. Hay algunos que ni siquiera tienen la intención, Algunos no han tenido la oportunidad y tu la tienes ahora y a muchos se las has repartido. Creo que HaShem nos ha dado la oportunidad de encontrar el camino! y estamos por el.

Si, hay que hacer mucho...y seguir con simja!!

Es chistoso! tu diciendo que no eres muy expresivo pero date cuenta, una muralla menos, puedes expresar tu gratitud, amor, devoción y servicio a El. Entonces, eso dice mucho de ti! a veces necesitamos compartir algo de lo que sentimos!