viernes, 5 de octubre de 2007

TEFILA y TZEDAKA

TEFILA en hebreo significa plegaria.

Va aquí un breve relato que grafica hasta qué punto el ritual importa sólo si genera
cambios en vos y los que te rodean.

Cierta vez, la esposa de un rabí tuvo que viajar en tren a la ciudad. Su esposo, que ya había utilizado en una ocasión ese novedoso medio de transporte, le dio precisas instrucciones al respecto: “Camina por el sendero hasta encontrar un gran edificio. Entra y verás una ventanilla con un hombre detrás. Deberás darle dos monedas y él te dará el boleto. Luego ve al andén. Deja el equipaje en el suelo y siéntate a esperar. Cuando llegue el tren, escucharás tres silbatos. El primero no significa nada. Quédate donde estás. Al segundo, párate y toma las valijas. El tercero, ése es el importante. En veinte minutos estarás en la ciudad”

La mujer siguió fielmente las instrucciones de su esposo,maravillándose de la exactitud de sus recomendaciones. Cuando llegó el tren, escuchó el primer silbato y se quedó sentada. Al segundo, se paró y tomó el equipaje. Cuando oyó el tercero pensó “Como dijera mi esposo, éste es el importante” y esperó veinte minutos. Mas pasado ese tiempo, estaba en el mismo lugar. No había tomado el tren….

TZEDAKA significa en hebreo justicia social.

Compartamos un relato que muestra cómo el dinero puede llegar a impedirnos,
si se lo permitimos, ver a nuestro prójimo.

Un hombre había enriquecido mucho gracias a algunas bendiciones y consejos prácticos que le había dado el rabino del pueblo. Pero la riqueza le hizo perder el sentido de solidaridad con los necesitados.

Un día, a regañadientes, recibió al rabino que lo había ayudado en sus épocas de pobre. Cuando estaban juntos se pusieron a mirar por el vidrio de la ventana. Por allí pasó una pobre viuda y el rabino le preguntó al rico si la conocía. Éste contestó que sí, de la época anterior. Luego pasó un viejito harapiento y ocurrió lo mismo. Luego un chico hambriento, y volvió a repetirse la misma situación.

Finalmente, el rabino le pidió a este hombre que se mirara al espejo. “¿Qué ves?”, preguntó el rabino, y el rico contestó que se veía a sí mismo.

Entonces reflexionó el rabino:” ¿Sabes lo que es un espejo? Un espejo es un vidrio común con una capa de plata.” Y luego agregó: “ Cuando le agregamos plata (al vidrio) no puedes ver a la gente y te ves sólo a ti mismo”.

lunes, 1 de octubre de 2007

Polifonias para Simja Tora

LA TORA NO ES PARA LOS ANGELES

Simjat Torá constituye una preciosa invención del pueblo judío en el exilio.

Se trata de una festividad desprovista de mitzvot intrínsecas.

En primera y última instancia la mitzvá, el precepto, en Simjat Torá, la fiesta de la alegría de la Torá, consiste en celebrar jubilosamente la relación entre D´s y el pueblo de Israel.

Y esta relación está basada en la Torá.

Según el midrash, en un principio los ángeles no estaban de acuerdo con que la Torá fuera entregada al hombre.

D´s, entonces, apeló a Moshé para que intercediera.

Moshé preguntó a los ángeles:

¿Acaso tenéis vosotros padres, y con ellos la necesidad de un precepto para honrarlos y respetarlos?
¿Tenéis vosotros celos y envidias y por lo tanto la necesidad de un precepto para no codiciar?
¿Manejáis vosotros dinero y necesitáis por ende un precepto para no robar?


Los ángeles callaron.

Y estuvieron de acuerdo con D´s en que la Torá debía ser dada al hombre.

CHISTES, (¿¡CHISTES!?)...UN POCO DE HUMOR...

• Decía el maestro: “Cuando el sabio señala con el dedo a la luna, lo único que ve el necio es el dedo”.
(El verdadero valor de los puntos de referencia reside en su capacidad de orientarnos y guiarnos hacia los referentes)

• Un hombre pretendía infundir a sus hijos el gusto por la música. Para ello les compró un piano. Cuando llegó esa noche a su casa, los niños estaban contemplando el instrumento musical absolutamente perplejos. Al ver al padre le preguntaron: “¿Cómo se enciende?”. (¿!)

• “¿Crees que viajar puede servirnos para ensanchar nuestras mentes?”, preguntaron los discípulos al maestro. “Es posible”, respondió el sabio, “Mas tened cuidado de que no sirva para propagar por más sitios vuestra estrechez de miras”.

¿SABÍAS QUE...

• La última palabra de la Torá es “Israel”.

• La primera palabra de la Torá es “Bereshit” (“En el comienzo”)

• Consecuentemente la última letra de la Torá es la letra “lamed” y la primera letra de la Torá es la “bet”.

• Uniendo la “lamed” y la “bet” se forma la palabra hebrea “leb” que significa “corazón”.

Tal vez con esto se nos esté diciendo que solamente reiniciando el ciclo de lectura de la Torá y permitiendo así el encuentro de ambas letras, la “lamed” y la “bet”, se puede lograr que al conocimiento intelectivo de las Escrituras se le sume el corazón, lo afectivo.

Sólo cuando coinciden el intelecto y el afecto surge la verdadera sabiduría.

CUENTO: BENDICIONES A CREDITO

En 1887, cuando en Simjat Torá se anunció en la sinagoga que el rabino Shalom Ber de Lubavitch iba a ser honrado con sostener la Torá durante el primer circuito de las “hakafot”, el rabino dijo: “No estoy preparado”.

En ese momento le pidió a un comerciante que solía trabajar sobre la base de comisiones que le explicara a todos cómo funcionaba ese negocio. “Simple”, dijo el hombre, “traigo mercadería de la gran ciudad y la proveo a todos los pequeños comerciantes minoristas, y el que paga por completo los bienes consignados previamente, obtiene su nuevo lote a crédito”.

Ahora bien, la palabra hebrea para “a crédito” es “hakafá”, es decir el mismo vocablo que designa cada uno de los circuitos festivos en la sinagoga en el transcurso de los cuáles la comunidad baila con la Torá.

El rabino entonces le dijo a los allí reunidos: “Sólo después de que uno ha pagado ´en efectivo´ con las distintas clases de servicio divino que caracterizan al mes de Elul, Rosh hashaná, los diez días de penitencia, Iom Kipur, Sucot y Sheminí Atzeret, uno puede recibir nuevas bendiciones en consignación para el nuevo año, recibirlas ´a crédito´ (“behakafá”).

(Extraído de “A treasury of hassidic tales on the festivals” de S. Y. Zevin)

Simjat Torá nos invita a sumergirnos en nuestras emociones.

Crea instrumentos musicales no formales. Puedes intentar desde llenar botellas o recipientes con piedritas, arroz, granos de café, hasta enhebrar tapitas de bebidas en un alambre.

¿Cuáles serían los sonidos y ritmos que, extraídos de estos creativos instrumentos, te permiten expresar: enojo, serenidad, miedo, seguridad, angustia, esperanza, dolor, placer, tristeza, alegría?

Estudiando el pasaje del Génesis en el que D´s separó de las tinieblas a la luz un rabino le preguntó a sus discípulos:
“¿Cómo pueden darse cuenta cuándo la noche se convierte en día?”.
Respondió uno de ellos:
“Si mirando a lo lejos distingo el horizonte”.
Otro dijo:
“Si al mirar a la distancia puedo diferenciar un pino de un ciprés”.
El rabino, no satisfecho con las respuestas, dijo:
“En realidad, para saberlo, deben mirar al rostro de un ser humano. Si descubren en él a un hermano es porque se ha hecho de día”.

Cuento

Una Guía del Eden para el Neoyorquino
Por Lisa Lipkin

Y Dios ordenó al hombre, diciéndole, "De cada árbol de este jardín, puedes comer; pero del árbol de la sabiduría del bien y del mal, no lo harás; porque apenas lo hagas, morirás. Génesis 2: 16-17

Y Dios, siendo un incurable romántico, sabía que la vida no sería divertida sin una luna. Entonces Dios hizo la luna y ésta brilló en el cielo. Pero Dios necesitaba algo para que le aullara, entonces hizo un coyote.

Intentó una variación de ese animal y apareció un perro. Pero el perro necesitaba algo que perseguir…entonces Dios hizo al gato. Éste era travieso y encantador y a Dios le gustó tanto que hizo uno más grande y fue el tigre. Y aun más grande, un león….luego un elefante…y un dinosaurio. Cuando Dios terminó con los animales más grandes hizo a los más pequeños: hormigas, saltamontes, abejas, mosquitos.

Y porque Dios sabía que un día habría un lugar llamado New York…creó cucarachas. Pero a la luna se la veía sola en el cielo, entonces Dios creó las estrellas para que le hicieran compañía. Y éstas brillaban y titilaban al lado de la luna. Eran tan encantadoras que Dios quiso crear algo que fuera especial y que pudiera comprender y apreciar su belleza. Fue entonces que creó al Hombre. Un sujeto buen mozo llamado Adán, cuyos bellos ojos estaban llenos de vida. Pero honestamente, ¿cuánto tiempo podía Adán balancearse en los árboles, alimentar a los monos, pasear a los perros? Se estaba aburriendo. Y se sentía solo. Entonces, una noche, Adán pidió un deseo a las estrellas. Dijo: "Deseo una compañía humana. Alguien con quien pueda compartir este hermoso lugar, alguien con quien broncearme en Miami". Y en ese momento apareció Eva en escena.

Ella era encantadora, estaban hechos el uno para el otro y Adán ya no se sintió solo. Jugaban a las escondidas, al salto de rana y al Scrabble. Corrían por el voluptuoso pasto, bailaban entre las rosas y pensamientos y hundían sus dedos en húmedos charcos de rocío color esmeralda. Y disfrutaban de la mutua compañía y de ese glorioso paraíso llamado Edén. Hasta que un día algo terrible sucedió.

Adán estaba juntando comida para la cena y Eva estaba sentada sobre una roca tarareando una alegre canción, cuando de repente, fue interrumpida por una seductora serpiente de color plateado con una voz parecida a la de Mae West, que se deslizó desde detrás de un árbol diciéndole: "Tessssoro. ¿Qué essstásss cantando?"

"Sólo una simple melodía". Apenas las palabras salieron de la boca de Eva la serpiente se le acercó y le dijo: "En vez de esssso, ¿por qué no vienesss conmigo?".

Y como el flautista de Hammelin cuya música atraía mágicamente, la serpiente sedujo a Eva. La siguió detrás de un alto árbol y se sintió impactada por lo que vio. La serpiente estaba parada al lado de una flamante y brillante computadora Apple de color verde manzana.

"Tessssoro, ¿por qué no pruebasss esta Apple? " La serpiente le alcanzó a Eva un tronco para que se sentara.

Eva nunca había visto antes un teclado y no sabía qué hacer. Con precaución presionó una tecla, luego otra y otra y otra. Más y más rápido… el ritmo se aceleró! En unos poco minutos aprendió a usar el Word perfect 6.2, cómo tipear un mailing, cómo enviar un fax. En resumen, Eva estaba obsesionada.

En los bosques, Adán estaba preocupado por Eva. No podía imaginar adónde había ido. De pronto, él también fue atraído por el llamado de la serpiente que lo arrastró hacia Eva quien seguía concentrada en su computadora.

"¿Qué sucede, Eva? Soy yo, Adán, tu hombre! Estaba muy preocupado. ¿Dónde estabas?"

Pero Eva no estaba de humor para hablar. "Calma, Adán, estoy ocupada. Estoy programando la computadora para poder calcular cuántos animales podemos atrapar dentro del radio más pequeño". Y siguió escribiendo.

Adán no sabía qué hacer. Pero la serpiente sí lo sabía. "Dime, hermosssso Adán, ¿por qué no pruebas esta Mackintosh?!" Y ésta le resultó a Adán tan atrayente como una trozo de fruta madura. Y también Adán se obsesionó.

Desde ese momento lo único que Adán y Eva querían hacer era trabajar con sus computadoras. A la mañana se ponían sus hojas de parra y corrían a través de los bosques hacia sus computadoras……los bosques ya no los divertían. Pasaban todo el día con sus computadoras. El cálido sol brillaba sobre ellos pero ellos no se detenían a sentir sus rayos. El agradable y penetrante aroma de pino y lilas los cubría pero ellos no se tomaban el tiempo para disfrutarlo. A la noche, cuando las estrellas titilaban en el cielo y la luna los envolvía con su brillo, estaban demasiado cansados como para notarlo. Y así, nunca pudieron regresar al Jardín donde habían nacido.